domingo, 18 de diciembre de 2011
Habían denunciado maltratos de Dayán González
17-Dic 06:45 am|Dexcy Guédez
En la defensoría de los derechos del niño hay un expediente sobre el pequeño que murió en Guanare víctima de violencia física
El 18 de octubre de 2010, Rosanny Alfonzo, maestra del niño Dayán González que estudiaba en el Centro de Educación Inicial Papagayo, advirtió a Gelliknot González Quevedo que el niño tenía los dedos de la mano derecha inflamados, así como moretones en brazos y cara. Ella le respondió que se había caído y argumentó que no lo llevó al médico a hacerle radiografías porque lo que tenía eran "simples aporreos".
La conversación quedó registrada en el expediente 3895-11 que reposa en la Defensoría de los Derechos de Niños y Adolescentes del municipio Mariño, en Porlamar.
Dayán González estudiaba en la sala 2 del preescolar, en la calle Gómez de Porlamar, y luego de que la coordinadora Nairobi Díaz y Yoleidy Guerra, directora del plantel, denunciaron a la madre ante esa instancia de protección, no lo llevaron más a clases.
La docente dejó constancia de que al niño le costaba hablar y que no se relacionaba con su entorno por miedo a ser castigado. Ante la delicada percepción de que los golpes que tenía el infante eran por maltrato físico y no por una caída, citaron a la madre y en medio de llanto ésta confesó que tanto ella como su hijo eran maltratados por su pareja, un supuesto comerciante árabe. Dijo que el padrastro lo golpeaba fuertemente bajo el argumento de que "no iba a criar malandros".
Antes de denunciarla, le hicieron un llamado de reflexión para que sindicara al victimario, y desde allí el niño pasó dos semanas sin asistir al preescolar.
Constatación. El defensor municipal de Niños y Adolescentes de Mariño, Jairo Marcano, aseguró que en vista de que la mujer fue citada en tres oportunidades para que explicara la ausencia del pequeño y nunca asistió, tomó las investigaciones personalmente y se trasladó a la residencia donde ambos vivían, a media cuadra del ambulatorio del barrio Achípano, y pudo constatar que el menor presentaba una quemadura de primer grado en la mejilla izquierda. Al preguntarle las razones por las que obvió las citaciones, Gelliknot González Quevedo adujo que trabajaba en un bingo de Porlamar y que regresaba a dormir todos los días a las 5:00 am. Explicó que no quiso retirar al niño del preescolar y que su ausencia prolongada se debía a la quemadura en el rostro con una plancha.
Se pudo conocer que la madre Gelliknot González Quevedo y Anney Montilla, la cuidadora del niño y también imputada por su muerte, fueron expulsadas por los propietarios de la residencia donde fue visitada por Marcano debido a los constantes pleitos que mantenían ambas mujeres.
http://www.el-nacional.com/noticia/14511/17/Habian-denunciado-maltratos-de-Dayan-Gonzalez.html





